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Con el fallecimiento del líder supremo Jamenei y el ascenso de Ali Larijani en la defensa iraní, la posibilidad de una salida diplomática parece nula. Las hostilidades ya afectan el comercio mundial y la seguridad de las embajadas en la zona.

El escenario bélico en Medio Oriente alcanzó un nuevo pico de violencia tras una incursión iraní con drones contra Ras Tanura, una de las plantas de procesamiento de crudo más importantes de Saudi Aramco en Arabia Saudita. El ataque provocó un incendio que, si bien fue controlado, forzó la parálisis temporal de las operaciones, encendiendo las alarmas en el mercado energético mundial y en las rutas comerciales del Golfo Pérsico.

Desde Teherán, las autoridades descartaron de plano retomar cualquier instancia de diálogo con Washington. Ali Larijani, referente de la seguridad iraní —quien tomó mayor relevancia tras el fallecimiento del líder supremo Ali Jamenei en una operación conjunta de EE. UU. e Israel—, fue categórico al afirmar que no habrá negociaciones con la gestión de Donald Trump.

 

Ofensiva sobre territorio iraní y crisis humanitaria. En paralelo, los bombardeos ejecutados por las fuerzas estadounidenses e israelíes causaron estragos en distintas ciudades de Irán. En la capital, Teherán, se reportó el impacto en zonas civiles, incluyendo la evacuación del hospital Gandhi y un ataque en una plaza céntrica que dejó al menos 20 fallecidos.

 

 

Autor: admin