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El regreso de la tripulación de la misión Artemis II marcó un momento histórico este fin de semana, cuando los astronautas fueron recibidos en Houston, Texas, tras completar su viaje alrededor de la Luna. 

En un evento cargado de emoción, los cuatro tripulantes compartieron lo que significó esta experiencia, no solo desde el punto de vista científico, sino también humano y espiritual. 

El piloto Víctor Glover, conocido por su fe cristiana, expresó su gratitud a Dios, a su equipo y, especialmente, a su familia, reconociendo el apoyo fundamental que recibió durante toda la misión.  “Cuando comenzó esto el 3 de abril, quise agradecer a Dios en público, y ahora quiero agradecer a Dios también” destacó Glover: porque incluso más grande que mi desafío de describir lo que vivimos, la gratitud de lo que vimos, hacer lo que hicimos, estar con quienes estuve, es demasiado grande. 

El astronauta también agradeció a su familia, a su liderazgo y señalo que son afortunados de estar en la agencia juntos en este momento. 

Por su parte, Christina Koch, compartió una de las reflexiones más impactantes: al ver la Tierra desde el espacio, no solo notó su tamaño, sino también la inmensidad oscura que la rodea, describiéndola como un lugar frágil en medio del universo. 

El comandante de la misión, Reid Wiseman, relató cómo observar el planeta desde la distancia les hizo tomar conciencia del valor de la familia y del sacrificio que implica una misión de este nivel. 

Autor: admin